Tu discurso empieza por tu imagen

Hoy me siento pletórica. Estoy escribiendo esta newsletter en viernes para dejarla preparada porque llevo dos semanas que me he organizado fatal y he terminado pringando en fin de semana con prisas porque evidentemente he hecho planes durante el finde. Cosas de freelance 😅​

El caso es que esta semana he tenido la oportunidad de terminar el temario para una masterclass de imagen y comunicación para marca personal.

En uno de los bloques de formación, explico la importancia de la imagen personal más allá de la apariencia física o de tendencias. La imagen personal va acompañada de otras dimensiones. Tu presencia física va ligada a ellas para trabajar y alimentar diariamente con el propósito de proyectar una imagen profesional sólida y magnética.

Si nunca te lo has planteado, empieza a preguntarte cómo influye tu imagen en el ámbito laboral, ya que juega un papel muy importante. Una buena imagen puede transmitir confianza, profesionalidad y credibilidad.

Piensa que si a tu formación, conocimientos y habilidades comunicativas, le sumaras una buena presencia y usaras una buena estrategia de imagen, podrías estar usando la regla magnética con tus clientes. Pero lo más importante que debes saber de todo esto, es que no hay ningún truco mágico que haga que tus clientes te compren porque lleves un color que te favorezca, o una chaqueta de traje que te de autoridad.

La imagen personal es sentirse seguro consigo mismo, orgulloso de ser quien eres y satisfecho de sacarle el máximo partido a tu propia imagen.

💥​ Tu autoestima aumenta.

💥​ Tus argumentos de venta y convencimiento adquieren una mayor dimensión de credibilidad.

💥​ Te ayuda a comunicar el mensaje que quieres transmitir.

Cultivar esa imagen personal positiva y coherente, te abre puertas a nivel profesional y personal, permitiéndote alcanzar tus metas y conectar con las personas que te rodean.

📣​ Yo cada vez lo tengo más claro. Te cuento una experiencia que tuve hace unas semanas.

Tenía en mi radar a una emprendedora, con la que estaba segura que podía colaborar y poder trabajar mano a mano con ella en diferentes proyectos. Primeramente me puse en contacto, y después de cruzarnos varios e-mails decidimos quedar.

Tomamos café y fue un gusto conocerla. Pusimos nuestras ideas en común y ambas nos fuimos con un buen sabor de boca. Días después recibí este mensaje:

​📩​ 📩​ 📩​

“Me has encantado, tu forma de explicarte y lo que proyectas va más allá de lo que me imaginaba. Así que quiero que volvamos a vernos para poder seguir dando forma a esta gran idea y así decidirnos si podemos trabajar juntas”.

Cuando recibí este mensaje no pude evitar pensar que en parte había sido gracias a mi estrategia de imagen que poco a poco he ido construyendo.

Llevo casi 10 años estudiando y poniendo en práctica estrategias de imagen y comunicación para negocios, y estoy segura de que sin practicar y sin tomarme enserio todas las dimensiones que la componen, no iba haber podido dar el gran paso con mi marca personal y llevar a cabo este tipo de acciones.

Te las cuento en este blog de forma exclusiva.

💎​ Dimensión física. Me he tomado muy enserio mi apariencia física. Pero desde una posición sana. Buscando como gustarme a mi. Incluyendo higiene, estilo, y lenguaje corporal. Mirarte al espejo y proyectar una imagen saludable y atractiva tanto para ti como para los demás debería ser uno de tus imperios romanos.

💎​ Dimensión verbal. Soy manchega y me considero muy natural. Con amigos, familia y gente que me conoce desde hace años me permito relajarme, pero reconozco que he practicado mucho y cada vez cuido más mi vocabulario, mi tono de voz y mi forma de expresarme. Cuando estás hablando con directivos, clientes, o personas que se llevarán una imagen de ti, tienes que estar seguro de ti mismo, ser claro y conciso.

💎​ Dimensión emocional. aaaaaiiii amiga, hemos llegado al meollo del asunto. Tus emociones son una parte fundamental. Aquí si que te digo que trabajo diariamente y es una cuenta pendiente minuto a minuto. Ser freelance no lo pone fácil, teniendo que lidiar con miles de cuestiones, algún que otro encuentro con el famoso síndrome del impostor, y un largo etc. de tareas. Pero lo importante es trabajar la inteligencia emocional, para poder proyectar una actitud proactiva y positiva.

💎​ Dimensión intelectual. Esta claro que es una de las dimensiones más importantes, ya que tu nivel de conocimiento y tu capacidad de aprendizaje son claves para construir una imagen sólida. Mantenerme actualizada y trabajar mi marca personal es algo que me ha fortalecido esta dimensión. Uno de los ejemplos es esta newsletter. Compartir por aquí mis conocimientos, experiencias y aprendizajes me enriquece muchísimo.

Para terminar…

Trabajar en las cuatro dimensiones te va a permitir construir una imagen sólida y coherente, y recuerda que tu imagen personal es un reflejo de tu interior. Así que te recomiendo que seas fiel a ti mismo y valores tus fortalezas.

Después de contarte estas cuatro dimensiones, solo puedo decirte que inviertas tiempo y esfuerzo en construir una imagen personal positiva y te ayudará a despuntar tu marca personal. Y por eso no olvides, que tu discurso empieza con tu imagen personal.

Si te ha gustado y quieres preguntarme algo, prometo contestarte de forma sincera 😉

Gracias por estar al otro lado,

Un abrazo.

Bea.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Filter blog posts

Browse the categories

About me

Meet the Mind Behind the Magic

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetuer adipiscing elit

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore magna aliqua. Ut enim ad minim veniam, quis nostrud exercitation ullamco laboris nisi ut aliquip ex ea commodo consequat.